Algo falla: se está enterrando el título de Jorge Martín

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MotoGP Press

Habrán de pasar algunos añitos para que los que dentro de algunos añitos cuenten y se den cuenta de lo excepcional del título de Campeón del Mundo de MotoGP 2024 de Jorge Martín. Y es que ha sido un logro en la tormenta perfecta, en la que a tenor de lo que ha pasado en los días posteriores al Gran Premio de la Solidaridad celebrado en el Circuit de Catalunya- Montmeló del pasado 14 de noviembre, empiezo a pensar que Jorge no sólo estaba tan solo como creía, sino que lo estaba aún más.

Llevo el qué, el quién, el cuando, falta el cómo y el por qué. Vamos a ello.

Como decía, habrán de pasar años para ver algo parecido, si ya es raro ganar con una marca y largarse a otra, si ya es raro ganar con un équipo satélite, lo es aún más las dos cosas juntas y con la presión añadida de irte a un lugar dónde será bastante difícil renovar el Campeonato, con la presión añadida del ahora o quién sabe cuándo. Sólo dos leyendas como Valentino Rossi o Eddie Lawson son capaces de contar algo parecido a lo que ha hecho Martín. Porque es sencillamente acojonante.

Pero hete aquí que desde el domingo algo falla, y mucho. Porque no se está hablando de la gesta de Martín, que repito que será cuantificable sólo con el paso del tiempo, se está hablando, básicamente, de los siguientes temas:

a) del señorío de Ducati, que ha disfrazado de ecuanimidad los errores cometidos en el pasado. Era evidente que la marca no podía permitirse desequilibrar la balanza con todas las miradas puestas en ellos y tras haberlo hecho otras veces con los famosos suggested mappings (que inspiraron el nombre esta sección) o el famoso y olvidado «aquí se hace lo que Gigi diga» que se pronunció, precisamente, en el box del Pramac hace un par de años cuando Zarco le regaló un podio a Bagnaia.


Ducati ha conseguido dar la vuelta a su imagen convirtiendo en un triunfo de honorabilidad y honradez la derrota del equipo oficial, con el mismo Pramac remarcándolo una y otra vez. Qué listos son, qué bien han leído la situación, qué planificación de la comunicación.

b) del señorío de Pecco Bagnaia, que existe, que está ahí, que será verdad pero no deja de ser una virtud mostrada a partir de una derrota. Bagnaia se ha ganado el título y el respeto de la afición por su saber perder y por la gran temporada que ha hecho junto a Martín (también habrá que verlo con alguna temporada de distancia para valorarlo), así como de la «injusticia» de haber ganado 11 carreras en domingo y haber sido ganado por un piloto que hacía segundos. Pero es que esto ya pasó, en 2012, con el último título de Jorge Lorenzo frente a Dani Pedrosa, que se hinchó a ganar carreras ese año. Al igual de Bagnaia, Pedrosa no ganó por un detalle que se está obviando: que era otro piloto el que tenía la situación más controlada que ellos.

c) de la llegada de Marc Márquez a Ducati Corse. Algo que me parece tan injusto como cuando Stoner o Lorenzo ganaban Mundiales y la prensa y afición estaba pendiente de Rossi. Es exactamente lo mismo, es un ciclo que se repite y que sólo los resultados futuros de Marc puede hacer que sea una mona vestida con una seda aún más suave que la que vistió el foco mediático sobre Rossi.

d) el error de La Revuelta, que como todo lo demás, se ha distorsionado y tergiversado al interés de los falsos protagonistas, en este caso dos presentadores que van de cómicos y no lo son. Y el error ha sido de Jorge Martín a través de la empresa de comunicación que le representa, que en una candidez e ingenuidad terrible, impropia de la élite de cualquier deporte, ha obviado los compromisos y obligaciones de Dorna con sus clientes. Uno de estos presentadores ha utilizado la imagen y el nombre de Jorge Martín para llevar a cabo su cruzada personal. Aquí hay mucho que aprender por parte de todos, en especial de Broncano, porque por lo que cobra de dinero público y no tener presiones de anunciantes y otros compromisos, puede tener un plan B mejor que poner ciervos berreando durante 12 minutos si alguno de sus futuros invitados enferma de gripe a última hora. Si el plan B era el de los ciervos, no me corto, en ese caso Broncano habría utilizado y dañado a Jorge Martín en su beneficio dentro de la guerra con Motos con la afición aplaudiéndole ingenuamente, y podríamos afirmar que su programa no es de humor ni de entretenimiento (como ya dejó de serlo El Hormiguero).

Claro, en todos estos casos, en especial el último, todo esto conlleva algo mal hecho en el entorno de un piloto, encima Campeón, y eso es algo que debe estar absolutamente prohibido decir por alguna ley que desconozco: no hay cojones a que nadie critique nada de nadie en el universo MotoGP, y todo se disculpará como error comprensible o falta de experiencia a todo lo que atañe a un piloto que lleva en el Mundial… ¿8 años? Y con él, muchos de su entorno.

Pues lo digo alto y claro, en todo este embrollo el único que ha hecho lo que tenía que hacer es Jorge Martín. Todo lo demás es un error de todos, agencia de comunicación, prensa y afición, que hablan de otros pilotos, de otros logros, de otros periodistas o directamente participan en la guerra entre dos presentadores utilizando también a Jorge Martín para ello.

Pero en especial, de la estrategia de comunicación de Jorge Martín. Merece algo mejor, y me temo que ya llega tarde para arreglarlo.

 

Y si quieres escucharlo en la voz de Manolo Fernández, que no Pitingo, solo has de hacer click: