Pecco Bagnaia decidió que su moto fuese diferente

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Pecco Bagnaia no está cumpliendo con las expectativas que la temporada 2025 requiere, a pesar de que ha mejorado sus resultados de la temporada pasada. El tricampeón, bicampeón en MotoGp, suma cuatro puntos más tras las seis primeras rondas que en 2024: 120 puntos contra los 116 del año en que Jorge Martín le ganó el campeonato tras dos títulos del italiano.

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Ducati Media

Cuatro puntos que son una mejora mínima, especialmente porque hay dos pilotos que tienen más puntos. El piloto del equipo satélite Gresini Racing, Alex Márquez, le aventaja en 29 puntos y con una clara sensación de mayor velocidad en lo que llevamos de temporada.

Su compañero en el equipo oficial es quien, en realidad, está marcando cuál debe ser el nivel para la moto dominante y en su equipo más fuerte, el oficial, y la referencia está 51 puntos por encima. Más de un Gran Premio de distancia, que desde la entrada de las Sprint son 37 puntos.

 

¿Cómo es posible que la progresión de Pecco no sea como las de sus rivales?

 

“Alex está haciendo cosas que yo este año no puedo hacer y que el año pasado hacíamos”, dijo el piloto italiano tras la carrera de Jerez. También ha comentado en diferentes carreras que su sensación, con el tren delantero, no le da confianza para “ir rápido”.

Aunque Bagnaia está siendo más rápido que su ‘yo’ del pasado, en la competición “ir rápido” quiere decir tener la velocidad que te permita luchar por ganar. Que no esté en esa posición es algo que puede extrañar, especialmente porque tiene la misma moto que Marc Márquez y el mismo motor que Alex Márquez.

Para empezar a explicar qué puede haber traído a Bagnaia hasta esta situación iremos al año del título de Jorge Martín. Veremos cómo un componente, una elección, puede afectar a diferentes apartados mecánicos.

También entenderemos que los pilotos han de cambiar su estilo de pilotaje para extraer el máximo de las evoluciones de sus motos, si es que no quieren ver cómo van cediendo terreno con los mejores.

 

La innovación de Öhlins

En la temporada del segundo título de Pecco Bagnaia, en 2023, se introdujo una nueva suspensión delantera por parte de Öhlins, con un mayor recorrido para acomodarse a las nuevas exigencias a las que los avances técnicos sometían al tren delantero.

Una mayor velocidad máxima junto a una aerodinámica cada vez más mejorada, hacía que los 120mm que puede comprimirse la suspensión fuesen, de pronto, una medida escasa para frenar con seguridad al tiempo que se ingresa la moto en curva y las horquillas pasaron a tener 140mm.

Las motos son difíciles de hacer girar cuando no hay más recorrido de suspensión, se convierten en tablas que tienen tendencia a seguir recto y hay que pelearse con ellas. Es uno de los motivos que llevan al piloto a decir en el box que “la moto no gira”, aunque sería más adecuado decir que les cuesta más de hacer girar la moto.

Como en última instancia son las sensaciones lo que va a permitir a los pilotos ser rápidos, o no serlo, aquí es en donde entra en juego el estilo, el gusto de cada uno.

 

El pilotaje de Pecco Bagnaia

El primer bicampeón de Ducati tiene un estilo muy reconocible pero que no vamos a entrar a detallar, pero que se resume en ser uno de los frenadores más agresivos y descolgándose de forma importante para obligar a girar la moto lo más rápido posible.

Ha cultivado este estilo desde que llegó a la categoría en el Ducati Pramac, equipo que ahora está con Yamaha, mejorando esas características de pilotaje hasta que consiguió hacerse un sitio en el equipo oficial. Ya de rojo peleó el título de 2021 con Fabio Quartararo, y puso a su nombre los campeonatos de 2022 y 2023.

Frena principalmente con la moto recta. Le gusta sentir que comprime la suspensión delantera casi hasta el máximo, a pesar del riesgo de caída que ello entraña, y soltar los frenos para lanzarse al costado de su Ducati para acometer la curva.

Esa forma de llevar la moto hacía de Bagnaia un piloto muy difícil de superar en frenada, pero eso cambió con la nueva suspensión. Para recuperar las sensaciones que le permiten ir rápido dieron un paso atrás. La Ducati #63 volvió a la suspensión de recorrido corto, lo que le permitió mejorar su rendimiento para conseguir el que es, hasta la fecha, su último título.

En 2024 decidió seguir con la suspensión corta, si bien Mat Oxley me comenta que probó la versión larga en CoTA o Jerez para volver a descartarla. Pero lo más llamativo es que también en 2025 mantiene la configuración de la horquilla de 2023.

 

La evolución de Ducati

Los de Borgo Panigale han escogido para 2025 y 2026 el motor de la pasada temporada, para compensar ese ‘estancamiento’ han hecho otras evoluciones. Han cambiado el chasis, el basculante y la aerodinámica y, para adaptarse a todo ello también la electrónica.

Todos esos elementos modificados cambian el comportamiento, la reacción y la sensación de la moto respecto de la del año pasado, aunque el motor siga siendo el mismo. Por eso no se le puede pedir lo mismo, por eso no se puede pilotar igual.

La decisión de mantener el setting de suspensión de 2023 parece que está haciendo que emerjan incompatibilidades o limitaciones en la configuración de la moto.

Por ello, deberán ser diferentes, en múltiples ocasiones, la rigidez de los muelles, o la precarga, o la densidad del aceite y que todo esto modifique la configuración del freno motor ya que la velocidad en transferencia de pesos va a ser diferente que en las motos que equipen las suspensiones largas.

Bagnaia ha de parar más la moto antes de entrar en curva para evitar caídas, lo que le llevará a tener menos velocidad de paso por curva. La menor velocidad de paso por curva le lleva a tener que acelerar más fuerte y consumir más la goma trasera. Todo eso va a condicionar sus resultados, a excepción de aquellos que sus trazados tengan fuertes frenadas y curvas anguladas, como Austria.

Esta situación debería ser el despertador que hiciese que un tío tan reflexivo llegue a la conclusión de que ha de evolucionar su pilotaje, que ha de salir de su zona de confort para encontrar otra manera de ir rápido. Que ya ha habido en el pasado pilotos que se han quedado atrapados en sus sensaciones para perseguirlas como si de un sueño se tratase.