Marc y Simoncelli, parecidos razonables

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Viendo la calidad de los comentarios y ruido que se ha generado en las RRSS en las 48 posteriores al Gran Premio de Portugal, imagino la calidad y el tono que pueda generar un titular como el elegido: todo mentira, nadie de los que despotrique, berree o regurgite sobre mi o esté texto habrá leído la entrada, ni me conocerá ni, tristemente, tendrá un mínimo entendimiento de este deporte, que es lo que uno llega a concluir visto lo visto.

Me da igual la sanción o no sanción a Marc Márquez ni cuándo entre en vigor, no deja de ser un show de la burda y arbitraria incongruencia más del panel de comisarios sancionador que a cada cita cobra más y más importancia por, justamente, su arbitraria incongruencia. Lo que me importa es que se pierda el foco y la memoria de lo que significa ser piloto y por qué los veneramos: los veneramos por lo que son capaces de hacer con una moto, y no por lo que dejan de hacer.

No voy a entrar en si la sanción a Marc es justa o no, pero sí diré que el Motociclismo en la actual filosofía de MotoGP no se reconoce a sí mismo. Que pilotos como Joan Mir sean sancionados por, cito literalmente, “exceso de ambición” te hace preguntarte desde qué momento se espera de un piloto que se conforme con acabar detrás de otro. Y lo que es aún peor, te hace preguntarte de dónde salen todo este ruido en RRSS que defiende esa máxima, la de que un piloto debe conformarse y no pelear en pista buscando los límites. Puede que yo no entienda esta MotoGP, pero quien defienda esa máxima no tiene ni puta idea de lo que es el motociclismo, y quien le siga la corriente en prensa y estamentos como el que preside el señor Spencer, traiciona el motociclismo en favor de la nueva MotoGP, la que inventa las Sprint Races pero no quiere que los pilotos metan rueda.

A partir de esto, Márquez cometió un error que, como suele pasar en motociclismo termina en caída y colisión con otro piloto (igual en la nueva MotoGP se pretende que no pase así, los errores en casa y con gaseosa).

Lo que sí queda del motociclismo han sido las declaraciones posteriores sumándose al ruido mediático de pilotos interesados en ello, y es que si algo se demostró en Portugal es que Marc sigue siendo ese animal de carreras de 2019 capaz de hacer lo que otros no hacen, y esto amigos, es suficiente para frenar cualquier negociación futura de MotoGP a la espera de ver cómo se resuelve la agonía entre Marc y HRC. ¿Serán las quejas una presión a la voluble Dirección de Carrera para que le frenen con sanciones? Con un panel de comisarios sancionador incapaz de mantener su criterio ante los comentarios de RRSS o determinados artículos es más fácil presionar.

Algo parecido ocurrió con Marco Simoncelli en 2011 (y aquí viene el parecido, ¡mal pensados!), y es que desde los intereses de unos pilotos se confunda a una parte de la afición convenciéndola de que la ambición de otros es peligrosa y antideportiva. Recordemos, Dani Pedrosa cae en pugna con Simoncelli más rápido durante el Gran Premio de Francia y comenzaron las declaraciones tipo “Simoncelli no tiene nada en la cabeza salvo pelo”. A estas declaraciones de Pedrosa se le sumó un Casey Stoner que se encaró con el italiano en el paddock en presencia de una conveniente cámara de televisión: os reto a que encontréis alguna otra declaración de otro piloto de MotoGP criticando a Simoncelli en aquel momento. ¿Cúal podría ser el hilo conductor de aquella disputa a tres bandas? Pues ni más ni menos que una plaza en Repsol Honda a la que Simoncelli optaba ante la pataleta de los pilotos titulares en ese momento, ypor mucho que se niegue, cualquier fábrica está deseosa de ser la que le dé a Marc lo que Honda no puede (el noveno y lo que surja),

No sé si Jorge Martin opta a una plaza en Honda o Marc Márquez a una plaza en Ducati, no sé si ver tres Ducati satélites en el top 5 de Portugal le habrá calentado aún más , por otra no creo que Aleix Espargaró sea cuestionado en Aprilia ni si Marc querría ir a Aprilia, lo que sé es que no se ha quejado en ningún momento del fuerte contacto con Brad Binder en las primeras vueltas y que le condicionó el resto de la carrera. De esto no habló, de la fantástica segunda posición de Maverick Viñales con su misma moto tampoco habló, habló de lo peligroso que es Marc Márquez. Lo que sé es que tanto Martín como Espargaró han vendido la piel del oso antes de cazarla esta temporada de cara al título. Qué Marc sea capaz de estar delante y de ser más competitivo que ellos complica mucho las cosas a sus aspiraciones 2023 y posteriores. Tal y como hicieron Pedrosa y Stoner contra Simoncelli, removamos el avispero que algo caerá.

Por cierto, no voy a entrar en el descarado beneficio a Luca Marini, que provocando una lesión a Enea Bastianini se ha ido de rositas sin sanción. Y no entro porque sencillamente no es más que otra más de las burdas arbitrariedades del señor Spencer y compañía.

3 thoughts on “Marc y Simoncelli, parecidos razonables

  1. Como te atreves a comparar una descarada maniobra de imprudencia de un veterano como Marc y una caída que nada tuvo que ver y dices ayuda descarada a Marini, Marc tiene muchos antecedentes de conducción atropellada e irresponsable ,no vengas ahora que es un desafortunado lance de carrera del que no quieres hablar sobre la sanción al
    Mismo , a Simoncelli por menos lo crucificaban !!! Vaya experto columnista se nota tu favoritismo e imparcialidad y poca obejetividad

    1. No es que me atreva, es que no comparo esas acciones entre sí, es más, esa acción que nada tiene que ver de la que usted me habla, se compara con la acción de Joan Mir. Y no es que no quiera hablar de la acción de Marc, es que el artículo habla de la reacción de sus rivales.

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