MotoGP y Michelin no manipularán los resultados, pero lo parece.

La salida de Michelin en lo que le queda en MotoGP puede hacérsele muy larga a tenor de lo vivido en el #QatarGP. Y no porque la hayan liado con neumáticos «overheated» en un camión aparcado en un solar, o porque se haya dicho mucho aquello de todas esas cosas «de las que no se pueden hablar por contrato» (que se ha dicho), sino porque la norma diseñada para salvaguardar su buen nombre puede empezar a costarle su buen nombre. La sanción a Maverick Viñales ha escocido en la afición y no poco. Uno de esos momentos cósmicos en los que el mejor y más técnico de los pilotos de MotoGP nos enseña de qué es capaz, absolutamente desmentido por la norma de las presiones mínimas. No se sabe en cuánto incumplió la norma, ni en cuanta presión ni en cuantas vueltas. Tampoco sabemos cual es el margen que tienen los técnicos para decidir qué presión poner en los neumáticos dependiendo de qué carrera esperan tener, si en solitario o en grupo.
Lo que sí sabemos es que es una horquilla lo suficientemente estrecha para que, por ejemplo, Marc Márquez decidiera en Tailandia cortar y buscar «aire sucio» para sobrecalentar su neumático y no incumplir la norma porque lo vimos, es un hecho contrastado. Lo que no podemos contrastar porque no hay transparencia en ello es si Viñales incumplió la norma rigurosamente o por un margen que le supuso una ventaja real. Y esto es importante saberlo, porque básicamente, desde esta norma se ha tachado de tramposos a un piloto Campeón del Mundo, a un equipo Campeón del Mundo y a una marca también Campeona del Mundo. Y estaría bien saber si realmente lo son o si es que la norma, que no admite distintos grados de gravedad en la sanción, es injusta.
En un Mundial que se jacta de su autoimpuesta seriedad, rigurosidad y elitismo en cualquiera de las facetas que contiene, no podemos saber si un piloto y su equipo son tramposos como para sancionarlos con perder 12 posiciones, 12, o si la norma aplicada es estúpidamente rigurosa o directamente estúpida sin más. Nunca vimos un piloto desllantar por bajas presiones, el dominio sobre neumáticos gastados es la clave angular para separar los mejores pilotos de los cracks, y sí hemos oídos innumerables quejas de agarre, chattering delantero, imposibilidad de adelantar y falta de adherencia por que «esa cosa de la que no su puede hablar» se recalienta y eleva a números de inseguridad su presión, a números en los que el neumático no agarra lo suficiente en las frenadas.
Pues la autoimpuesta seriedad, las normas dictadas y la imagen del Campeonato y los neumáticos prefieren llamar tramposos delante de todo el mundo a unos tipos que no sabemos si lo han sido o si sencillamente no pueden elegir una horquilla de presiones para poder correr en grupo o en solitario sin saltarse el reglamento. Hay que elegir, o líder o del montón.
Y eso es lo que hace este reglamento de presiones mínimas, dividir a los pilotos por castas como si vivieran en el Mundo Feliz de Huxley. «Usted ha decidido poner una presión para disputar la carrera en grupo y si la coyuntura le permite liderar la carrera, o escaparse de ese grupo, le sancionaremos porque su neumático se enfrió«. Y viceversa, «usted ha planeado que correrá en solitario y si se le complica la carrera, el sobrecalentamiento del neumático no le permitirá apurar frenadas para adelantar«.
Lo jodido del tema es que es algo que podría solucionarse aplicando la solución que se aplica en Moto2, Moto3 y el WorldSBK, que es medir las presiones al principio de carrera, y que cada piloto, técnico y habilidades propias decidan qué presión montar sin tener en cuenta el reglamento, eso que divide a los pilotos por castas escudándose, escondiéndose más bien, en el paraguas de la seguridad y que no admite sus errores por puro orgullo.
¿Sabéis por qué no se denuncia todo esto tal cual? Porque en MotoGP no se censura nada, sólo se elige quién renovará o no su pase permanente como ya ocurrió no hace mucho. Y tampoco se admiten errores, sólo se admiten aciertos. Los errores, como intentar poner una radio a los pilotos de MotoGP en este mismo 2025, se callan, se omiten y se olvidan. Porque… ¿os acordáis que se iba a imponer la radio en 2025, verdad?.
