¿Por qué (nos acordamos ahora de que) son necesarios los Warm Up?

Tras el pasado y amargo Gran Premio de Malasia, en el que José Antonio Rueda y Noah Dettwiler tuvieron el grave accidente durante la vuelta de formación, muchas cosas se han dicho, escrito y debatido. La mayoría de ellas centradas en lo importante, la salud de los pilotos, su estado y el derecho a la intimidad de los mismos, al mismo nível de intensidad también se ha debatido sobre la necesidad y/o idoneidad de celebrar la carrera de Moto3 pensando en si los pilotos de la categoría, más allá del respeto a sus compañeros, estaban en condiciones de correr, al menos mentalmente, hablando en términos de concentración y tranquilidad. Algo más que necesario ya para rodar solo al ritmo al que van, no digamos en grupos.
Una de las cosas de las que se ha empezado a hablar es de la necesidad de un Warm Up para Moto3 y Moto2 con el siguiente, y bastante lógico, argumento: el Warm Up se utiliza para comprobar que todo está bien en la moto durante unas pocas vueltas, si Moto2 y Moto3 mantuvieran su sesión de Warm Up no necesitarían comprobar que todo está bien en la vuelta de formación, que sin decirlo, parece ser una de las causas del accidente, la necesidad de un piloto de comprobar que todo está bien buscando la velocidad y del otro comprobando algo yendo lento. Un factor de riesgo que se eliminaría si en las vueltas de formación y calentamiento fuera obligatorio mantener un orden y estuviera prohibido adelantar o ceder posiciones, pues aún habiendo Warm Up, siempre habría algún piloto que debería comprobar algún cambio de última hora en la vuelta de formación.
No vamos a discutir si esto es más o menos cierto, o más o menos consecuente porque sencillamente lo es, tanto que el día que Carlos Ezpeleta anunció que se sacrificaban los Warm Up de Moto2 y Moto3 durante el Gran Premio de Aragón 2022 (y en el que servidor estuvo presente) reconoció que un Warm Up de pocos minutos para MotoGP era necesario porque el “feedback recibido es que esta sesión se utiliza para comprobar que todo en la moto está en orden, algo que no requiere más que pocas vueltas”. Una comprobación que se negó ese día a las otras categorías aún reconociendo la idoneidad y/o necesidad de esta sesión. ¿Quizá sea ésta la razón de no neutralizar las vueltas de formación y calentamiento, sustituir el Warm Up?
Pero es algo que nos da a entender cómo han funcionado las cosas en MotoGP en los últimos tiempos. El día que tomé esta foto tenía a mi lado a Carlo Merini (Gresini Team) y a Lucio Cecchinelo junto a éste. Mientras Ezpeleta junior presentaba los nuevos horarios de MotoGP (publicados en MotoGP a la misma hora que los presentaba a los equipos) las caras de póquer, incredulidad, miradas cruzadas y desconcierto entre representantes de equipos y prensa flotaban en el aire que llenaba el inglés con acento sobreenfatizado del ponente. La decisión parecía unilateral y se comunicaba a afición y equipos al mismo tiempo, sin dejar tiempo a reacción o réplica según entendí. Adiós a los Warm Up, hola al desfile de pilotos en plataforma.
Hasta esta semana. Creo que el ex piloto Alex Hoffman ha sido una de las primeras voces en levantar la voz contra la ausencia del Warm Up en Moto3 y Moto2, seguido de mucha prensa. Tres años después, justo después de la toma de posesión de Liberty Media de las riendas de este campeonato. ¿Causalidad? En un campeonato dónde el que tomó la decisión de eliminar los Warm Up también decidía que no se volviera a acreditar ni permitir la entrada profesional a periodistas críticos con él, no me lo parece.
Al Balaton Park Circuit non si doveva correre! Dai documenti ufficiali si evince come il tracciato ungherese tuttora non risponda agli standard di sicurezza indispensabili per ospitare MotoGP, Moto2, Moto3 e MotoE. Questo addirittura dopo l’opportuna verifica e… pic.twitter.com/aCpHxJFm3E
— Alessio Piana (@AlessioPiana130) October 30, 2025
Hete aquí que justo esta semana Alessio Piana ha levantado la liebre de la seguridad en los circuitos, revelando que Balanton Park no cumple con la normativa en medidas de seguridad para albergar un Gran Premio, un no cumplimiento certificado por Tomé Ezpeleta, lo que habla muy bien de su profesionalidad. Pero el Gran Premio se celebró donde el promotor propuso, que para eso lo propuso.
También propuso el Circuito de Gales, el de Crimea, el de Finlandia y el de Kazajistán, todos descartados por lo mismo: ¿seguridad? No, dificultades económicas.
No sé si estas actitud de caciquismos, totalitaria y por encima de las personas que se la juegan en pista se acabarán con la llegada de Liberty, pero que en una semana se haya hecho pública una protesta de seguridad y una noticia de corrupción por no cumplir la seguridad no me parece casual. Ojalá estas denuncias marquen el inicio de una época en la que la crítica y denuncia constructiva (al menos en seguridad) participen en el proceso de toma de decisiones.
