Pasaporte por favor

Quizá podamos culpar a Gigi Dal’Igna de provocar la muerte programada de los 250 cc, pero lo cierto es que su gestión de las RS de Piaggio en la categoría, y su precio, sólo fue la excusa para crear Moto2 y poner todos los huevos en la cesta de MotoGP, por parte de promotor, fabricantes y seguramente televisiones creando aquella maldición para el deporte llamada como #RoadToMotoGP en el que la ausencia de referentes, pilotos y fabricantes en todo lo que no fuera MotoGP supondría una mayor atención a la categoría reina de la que ya gozaba. Incluso que se pagarían millonadas por tener los derechos de retransmisión año tras año.
Hoy ya sabemos que no sólo no es así, sino que además hay que hacer trampas para llamar la atención de los mercados perdidos aprovechando que cualquier buen piloto es capaz de clasificarse con cierta decencia en las actuales MotoGP tipo BMW GS (con todas las ayudas del mundo al pilotaje, incluso provocando que la moto no se levante de atrás frenando como si de un Telelever se tratara) olvidando que este deporte se basaba en estar por encima de la máquina, no en saber aprovecharla a un 95%.
¿Son los pilotos italianos y españos los mejores? Pues no, son los únicos en los que se ha trabajado desde el promotor. Ahora se dan cuenta que no hay sitio para todos en su modelo, modelo que ha excluído dos de tres categorías de la atención mediática
El apoyo incondicional al CEV, ahora Mundial Junior con participación de los mismos equipos presentes que el Mundial, ha creado la escalera a seguir con una limitación geográfica, idiomática, cultural y económica muy definida haciendo que, efectivamente, la mayoría de pilotos sean españoles o italianos. Otros intentos de certámenes como la Asian Talent Cup o la British Tanlent Cup no hayan dado frutos porque el vivero y la presencia de los equipos está en el anteriormente conocido como CEV, y con ellos el trasiego mercantil de managers y todo aquel que busque una plaza rápida a base de talento o de hipotecas. Y nos parecía bien.
¿¿Qué espera Dorna, que aparezcan pilotos australianos cuando la puerta de acceso «oficial» al Mundial está en España?? Y aquí es dónde viene la prostitución del lema #RoadToMotoGP, reconvertido a #PasaportePorFavor.
¿Merece Jack Miller la oportunidad de estar en MotoGP? Ya la he tenido durante diez años. Ha conseguido diez victorias en 151 GGPP y 33 podios, 13 de ellos como piloto oficial. Este año, su mejor resultado en tiempos fue en el Gran Premio de Portugal terminando a 16 segundos del ganador. El resto de carreras terminadas ha llegado a una media de 25 segundos si descontamos Catar (+42 segundos) y Austria (+44 segundos). Amén de las caídas.
La pregunta es si es esto lo que Miller ofrece hoy en día en un equipo oficial, qué esperamos que ocurra en una plaza satélite destinada a la promoción de jóvenes talentos y con una moto que a día de hoy no mejora los resultados de Miller en manos de Fabio Quartararo (y quien quiera que diga que Miller es tan buen piloto como Quartararo a ver quién le hace caso). Como dije de Morbidelli en los anteriores mappings, todos tienen su oportunidad y su tiempo.
Ahora además de su oportunidad y su tiempo, tienen su pasaporte merced a un sistema que nació siendo excluyente al resto del mundo, el del CEV.
Quizás, si este formato de Mundial no hubiera perdido su identidad hace tiempo, si las categorias pequeñas e intermedias recibieran el respeto, mimo, cariño e importancia de hace tiempo podríamos hablar de tener pilotos de distintas nacionalidades en equipos «no tan caros» como uno del limitado a ciertos equipos de MotoGP y buenos, muy buenos pilotos sajones, centroeuropeos, asiáticos o latinos dando caña, teniendo un nombre y un prestigio al nivel de Carlos Lavado, Max Biaggi, Antong Mang, John Kocinski o Sito Pons, nombres que hicieron el motociclismo grande hasta hace nada, hasta el nacimiento del mismo MotoGP y que hoy en día serían los tontos perdedores que no suben a MotoGP en vez de los héroes de un pasado reciente.
¿De qué serviría que Darrin Bynder empezara a tener buenos resultados en Moto2? ¿Para redimirse o para volver a darle una MotoGP de relleno?
Y si queremos justificar que un tipo con diez años de experiencia esté en MotoGP perdiendo sistemáticamente un segundo por vuelta en la supuestamente MotoGP más igualada nunca vista, igual hay que olvidarse de esta igualdad, volver a las carreras cliente y los equipos privados de verdad y hacer que llegar a 25 segundos del vencedor sea un milagro y no una decepción. Claro, que esto desmontaría el reparto del pastel que Dorna decidió en su día. También volverían los pilotos, las estrellas, aquellos que tienen clubs de fans aunque no estén en MotoGP y que se pierden cuando hacen de relleno en MotoGP. Esa cosa llamada pilotos, que no se respeta y en los que se ha basado el crecimiento y la venta sucesiva de MotoGP en los últimos años.
Porque MotoGP ha crecido basándose en los pilotos, con Rossi como eje central y todos los demás intentando destronarle, sequidos y apoyados por fábricas y afición desde las categorías intermedias y grandes cantidades de seguidores. Ha crecido con esto, no con inventos tipo carrera Sprint con pilotos lentos pero con pasaporte adecuado.
