Horrible y peligroso Phillip Island, fantástico e inexistente Adelaida (y otros cuentos similares)

Todos lo sabemos y lo sentimos. Phillip Island, uno de los circuitos más icónicos del Mundial de MotoGP dejará de acogerá la máxima competición por última vez del 23 al 25 de octubre de 2026 para MotoGP, y en la ronda de 2027 para WorldSBK. A partir de ahí se acabó uno de los pocos circuitos, sino el único, en los que el piloto prima por encima de la moto, en el que el trazado es capaz de amortiguar las diferencias mecánicas y en el que los pilotos se sobremotivan ante la oportunidad de una buena actuación. Carreras en grupo, adelantamientos y emoción hasta las últimas vueltas, incluso en MotoGP, desaparecerán de este mítico circuito en favor de un circuito urbano del que sólo hemos oído que «tenemos la confianza de que será más seguro que Phillip Island» y que, aunque está firmado para los próximos seis años , en el mismo panel de presentación aparece como «PROPOSED», propuesto en castellano, inexistente en la realidad y tan tan seguro que mete una chicane en el ancho de una avenida o una escapatoria sobre una rotonda existente (visible en Google Maps). Y antes de que nadie osara preguntarse públicamente por la seguridad de este circuito, a modo de excusatio non petita ha aparecido ese comodín que todo lo justifica, hasta un circuito inexistente sin homologar: la seguridad, el motivo que lo cambia todo y la excusa para cambiarlo todo.
Y el «establishment«, ese del que hemos hablado varias veces, está haciendo su trabajo a marchas forzadas con su más que predecible protocolo que ha chocado con la inteligencia nunca valorada (nunca tenida en cuenta) del aficionado. El protocolo que he detectado empieza por celebrar la llegada del nuevo circuito, justificar su necesidad y por último, machacar al defenestrado haciendo astillas al árbol caído que hasta ayer adorábamos. Es decir, convencernos a base de repetirlo que Philip Island es ahora un circuito inseguro en el que nunca se debió correr porque se corre mucho.
Y a esto amigos, lo llaman Mundial de Velocidad.
Lo cierto es que la afición sí está de acuerdo en algo: de manera efectiva, la seguridad debería ser el gran factor decisivo a la hora de configurar un calendario, máxime teniendo en cuenta que la mayoría de los ingresos llegan de la TV y no de la taquilla (o eso nos dicen). A diferencia del automovilismo, las motocicletas presentan vulnerabilidades únicas: ausencia de habitáculo protector, elevada relación potencia-peso, mayor sensibilidad a irregularidades del asfalto y trayectorias de caída impredecibles. Algo que unido a la rápida evolución de las MotoGP (con mayor potencia, aerodinámica avanzada, neumáticos más eficaces y sistemas electrónicos complejos) obliga a exigir estándares de homologación extremadamente estrictos, especialmente para los circuitos con licencia de grado A, imprescindible para albergar MotoGP, Moto2 y Moto3. A no ser que el circuito sea Balantong, que alberga MotoGP aún sin la licencia de grado A.

Balantong es un caso en el que no se cumple específicamente, en otros casos simplemente se aparenta cumplir los requisitos de la citada licencia. Y no hablamos del ahora peligroso Phillip Island según el «establishment», hablamos de las escapatorias de asfalto con escalones de hormigón ocultos bajo la grava en Mandalika (vaya, otro Street Circuit nunca acabado y que alberga MotoGP) y que arruinaron el final de temporada de Marc Márquez, o la criticada grava de Assen, es decir, soluciones aparentemente aptas y que quedan bien por TV. Pero Mandalika es un mercado emergente para MotoGP, y no tendrá problemas en el futuro aunque siga tapando sus escalones con grava, tampoco lo tendrá el nonato Adelaide Street Circuit y su inevitable escapatoria de asfalto en la curva 14 tras una recta, o ese embudo que formarán las curvas 9 a 11 que malnombrarán como chicane e incluso la misma curva 1. Me gustará ver como el Ayuntamiento de Adelaida pica avenidas para rellenarlas de grava y perder accesos a avenidas si el cicuito es permanente o entrar en eternas obras de quita y pon para cumplir con la licencia de grado A que, repetimos, Balantong no cumplió en 2025. Lo que todos creemos es que tanto si se cumple como si no Adelaida no tendrá problemas. El problema lo tendrán otros circuitos donde el mercado se ha estabilizado o dónde las cifras de audiencia empiezan a preocupar (claro está, guiño guiño, aparte de los problemas de seguridad).
Lo cierto es que la seguridad que tanto se echa de menos en Phillip Island viene referida a las altas velocidades que allí se alcanzan en los distintos campeonatos de velocidad celebrados, no campeonatos de trialsín ni de saltos en sacos, campeonatos de velocidad. La velocidad también está siendo argumento para empezar a señalar Mugello, pero los señaladores vinculados directa o indirectamente a MotoGP olvidan señalar que el reglamento técnico de 2027 busca reducir el rendimiento mecánico y aerodinámico de MotoGP para no alcanzar velocidades tan altas.
Y es una pena, porque el aficionado sí lo sabe, lo tiene en cuenta y no le gusta que le tomen por idiota, que es lo que el supuesto protocolo del establishment estaría haciendo.
